ESPAÑA ATLÁNTICA Y MEDITERRÁNEA
José Manuel Aguilar de Ben
29-04-02
La presidencia española de la UE esta ayudando a identificar la identidad geopolítica española en su nuevo contexto europeo.
Todos sabemos que España junto con Francia son los dos únicos países de la Unión Europea, que son atlánticos y mediterráneos, aunque a los anglosajones les gusta identificar a España solo como un país mediterráneo, y los italianos que solo son mediterráneos, vean más la España mediterránea, que la atlántica.
La Cumbre Euromediterranea de Valencia de la semana pasada, y la preparación de la Cumbre Atlántica EU-EE.UU en Washington de esta semana, nos están dando el verdadero perfil actual geopolítico de nuestro atlántismo y de nuestro mediterraneismo.
La Cumbre de Valencia, en el contexto de uno de los mayores momentos de tensión con la crisis de Israel y Palestina, nos ha recordado que si bien hubo una vez en que varias religiones convivieron fructíferamente en el solar ibérico, la identidad nacional forjada hace mas de 500 años bajo la Corona Católica, nunca ha estado exenta de tensiones y guerras. España en la Unión Europea tiene una nueva misión en el mediterráneo, solo condicionada la situación del Reino en el contexto atlántico y en relación con los socios comunitarios.
Esta Cumbre Euromediterránea, dando continuidad a la Declaración de Barcelona, con el Plan de Acción de Valencia, ha intentado sentar unas nuevas bases para las relaciones europeas, lideradas por España, con el resto los países de la ribera mediterránea. El desarrollo económico sostenible de la zona es el objetivo mas allá de la resolución de los problemas de la inmigración, y de fomentar nuevas inversiones con la futura creación de un Banco Europeo del Mediterráneo, como complemento del BEI. Los acuerdos de cooperación bilaterales, como el ahora firmado con Argelia, tendrán que completarse con un diálogo político para ayudar a la democratización de estos estados islámicos, que compense el previsible deterioro de la situación en Oriente medio. Y ahí está la limitación de las relaciones euromediterráneas e hispano-mediterráneas. Las relaciones euromediterráneas están condicionadas a las relaciones transatlánticas. Un total apoyo de la UE, y por tanto de España, a las políticas de EE.UU. en el área, harán inviable una mejora de las relaciones Euromediterráneas. Son sin embargo muy loables las iniciativas de la Generalitat Valenciana, de crear una Casa del Mediterráneo, el Foro de Valldigna, un Observatorio de los Derechos Humanos, y un espíritu de cooperación solidaria de la sociedad civil incluido el sector privado.
La preparación de la Cumbre EU-EE.UU. y lo que pueda salir de ella, tiene muchas mas sombras que luces. En la Cumbre de Washington y la subsiguiente reunión en Camp David, estarán sobre la mesa las relaciones Euro-Americanas y la relación bilateral Hispano-Americana. Previsiblemente la Administración de EE.UU. quiere preparar a la Unión Europea para la invasión de Irak en el 2003, y las eventuales desestabilizaciones que se puedan producir en la zona. Esta el contencioso el acero, y las posibles guerras comerciales que se pueden desencadenar, como ya pasó con los el plátano, además de los beneficios fiscales de las multinacionales de EE.UU. en el exterior, y que puede afectar a la consolidación de la OMC . La rivalidad de EE.UU. y la UE en América Latina afecta muy directamente a los intereses españoles, como se observó en Monterrey y será patente en la Cumbre EuroLatinoamericana de Madrid. Europa quiere una alianza de libre comercio con América Latina, y EE.UU. quiere crear una zona de libre comercio para las Américas, el ALCA. ¿ Para cuando pues una alianza de libre comercio entre la UE y NAFTA, mas allá del acuerdo EU-México?
El Gobierno, que recientemente ha renovado hasta el 2010 los acuerdos de cesión de las bases militares de EE.UU. en España, y fortalecido la cooperación antiterrorista, tiene otros intereses españoles que defender en competencia con EE.UU. Los Baker boys, que colocaron a W. Bush en la presidencia de EE.UU. están ahora presionando a la ONU y a España, para que Marruecos se quede con el Sahara, y luego Marruecos le entregue a EE.UU. la reservas petrolíferas.¿ Podrá el Gobierno del Reino superar sus propias limitaciones históricas internacionales, o tendrá que ceder una vez mas?
Verdaderamente, el Gobierno que tanto se desgasta con el contencioso vasco, tiene descuidado el flanco sur peninsular. Ya ha cedido mas Rota a EE.UU., y detrás viene Gran Bretaña, queriendo bases militares únicas en un eventual acuerdo sobre Gibraltar, que aún no esta claro que se alcance. Y Marruecos no solo pelea por el Sahara, que si gana, luego quizás con la ayuda de EE.UU. peleará por Ceuta y Melilla. El Reino de España, parece que tiene sus mayores contenciosos vecinales con los otros dos reinos mas próximos, el Reino de Marruecos y el Reino de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, ambos parece que mejores aliados de Washington. No solo hay moros en la costa, sino piratas británicos y bucaneros yankis diría un independentista patrio.
Así que después que W. Bush tras de haber recibido a Mohamed VI de Marruecos y Abdalá de Arabia Saudí hace unos dias, reciba a Aznar, sobremos si el "amigo americano" va a devolver a Madrid a un Aznar aliado o humillado . ¿ Conseguirá Aznar algo para España, que no sean mas concesiones a EE.UU. a cambio el reconocimiento internacional a los "nuevos demócratas" españoles?
La relaciones transatlánticas, no están en su mejor momento, y el resurgir de los sentimientos nacionalistas fascistas en Europa no pueden ser la respuesta. Firmeza institucional y cooperación de las instituciones democráticas con la sociedad civil, y no con mas sometimiento militar disfrazado de aliantísmo, es la mejor formula para competir con las realidades de la política internacional de EE.UU. hacia Europa, y por tanto hacia España.
Nuestro altántismo condiciona nuestro futuro euromediterranismo.